Cuando la madera se convierte en terapia
Me llamo X y quiero compartir con aquellas personas que hayan soportado daños psicológicos por cualquier motivo mi experiencia con la madera, pues me está sirviendo para mitigar los míos. En mi caso, lo sufrido llega desde un entorno laboral terrorífico propiciado por un psicópata protegido, apoyado y promocionado por la empresa y algún secuaz a su cargo. Se pasa de amar un trabajo a odiarlo y tenerle miedo, tanto que tu mente se niega a recordarlo e impedir que lo vuelvas a hacer como antes. Es como si nunca hubiera existido, aunque lo hayas disfrutado 40 años, como es mi caso.
Ansiedad, ataques de pánico, manías, insomnio, depresión, desconfianza en ti y en los demás, inseguridad, pérdida de estima… y podría enumerar decenas de las consecuencias del sufrimiento de las personas aquejadas de lo que mi psiquiatra define como “la pandemia oculta del siglo XXI”.
Jesús y la pasión por su trabajo
















































































































































































































































































































